Finalmente son las siete de la mañana en Edimburgo tras nueve horas subido en un autobús que ha cruzado de sur a norte Inglaterra. La primera sensación, junto a un inmenso alivio general al poder estirar las piernas, es el aire frío que envuelve la ciudad  incluso a mitad de mayo. Es día laborable y la ciudad despierta con movimiento en sus calles donde muchos se deslizan rápido hacia el trabajo, lentos autobuses siguen con su rutina diaria y ávidos ciclistas cruzan las calles a toda prisa por delante de la agradable arquitectura que enmarca una ciudad de ambiente bohemio y misterioso.

Pese a ser una ciudad grande Edimburgo, no da esa impresión de estrés o bullicio como otras ciudades de su tamaño en Reino Unido, más bien lo contrario, parece guardar una tranquilidad que envuelve el centro de la ciudad y que viaja normalmente acompañada de música y espectáculos callejeros en busca de la buena voluntad.

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The Royal Mile & High Street, The Old Town. Arteria principal en el centro de la ciudad, .altamente turístico pero cuenta con un agradable paseo hasta el Castillo de Edimburgo.

Algunas pinceladas sobre Edimburgo…

El llamado Old Town concentra la parte más característica, escocesa y céntrica de la ciudad con la Royal Mile, su calle principal, que cuenta con numerosos locales de ocio, tiendas, hostels y restaurantes con gran vida tanto durante el día como la noche. Y es a partir de la tarde/noche cuando se puede disfrutar de música en directo en muchos de los pubs llenos de un público festivo y con alguna copa de más, sobre todo durante el fin de semana. Edimburgo también cuenta con un movimiento cultural de amplio espectro donde podemos encontrar desde un pequeño grupo de actores amateur que improvisa en el pub más cercano hasta pinturas del Greco o Velázquez en la National Gallery.

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El verano también llega a Edimburgo, vista desde “The Meadows” hacia el Old Town. En cuanto salen los primeros rayos de Sol los parques se llenan de gente disfrutando del buen tiempo.
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Castillo de Edimburgo con iluminación nocturna. Probablemente no es el mejor castillo de Escocia, está reformado y según diversas opiniones no merece el tiempo y dinero de su visita completa pero siempre es buena idea verlo de cerca y disfrutar de las vistas.

Se nota que el turismo es importante en la ciudad ya que cuenta con una gran oferta  de visitas guiadas, tours de diversa índole y tiendas de recuerdos donde poder agenciarte desde tu Kilt made in Taiwan favorito a fudge gourmet de cualquier variedad. Y es que Edimburgo ha pasado de ser uno de los peores lugares para vivir en Europa hace siglos a una ciudad que invita a quedarse, disfrutar de sus rincones y leyendas como del entorno natural que la envuelve.

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Vista de Edimburgo desde Arthur´s Seat. En un día claro las vistas son inmejorables.

Un buen consejo si decides visitar Edimburgo o Escocia en general es no pensar mucho en la meteorología, simplemente acepta aquello que te llega ya sea en forma de ventisca, lluvia incesante, frío o rayos de Sol porque probablemente experimentarás todos ellos en un solo día. Es cierto que la ciudad parece más hospitalaría cuando el Sol brilla pero tanto si el día lo permite como si no, subir a Arthur´s Seat es una buena elección que puede llegar a ser desde una épica aventura a un cálido paseo con unas magníficas vistas de la ciudad y alrededores.

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Parte del Parque Holyrood visto desde lo alto de Arthur´s Seat en un claro día de primavera.
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High Street a la altura de St Gile´s Cathedral en el Old Town. Punto de reunión de multitud de Tour operadores y visitas guiadas.

Algunas ideas y consejos para disfrutar de Edimburgo por muy poco dinero:

  1. Visitar la National Gallery de Escocia.
  2. Paseo por la Royal Mile y The Meadows en busca de música y espectáculos callejeros.
  3. Para dormir existen multitud de posibilidades según cada bolsillo pero para presupuestos modestos recomiendo High Street Hostel en el Old Town, por su buena localización, buen ambiente y limpieza junto al precio.
  4. Subir al Arthur´s Seat y disfrutar del parque Holyrood (mejor si la meteorología lo permite).
  5. Paseo por Portobello beach (uno de esos lugares menos conocidos pero que cuenta con su encanto) hasta llegar al Royal Yatch Britannia.

Algo de comer…

  1. Disfrutar de un café y algo dulce en Mimi´s Little Bakehouse, un pequeño local en el Old Town.
  2. Parada obligada en Kebab Mahal, probablemente la mejor comida India de tu vida al mejor precio en un ambiente auténtico. No es nada típico escocés pero perfecto para recuperar fuerzas.

Plano de algunos lugares de interés.

En definitiva Edimburgo cuenta con muchos puntos a favor para su visita que no caben en este post o en otros muchos que pudieran escribirse y como siempre es necesario vivirlo en primera persona para saber qué representa esta ciudad, su historia y sus gentes algo que una visita rápida es difícil de transmitir.

Por todo ello, la única opción posible que deja Edimburgo es volver lo antes posible llueve, truene o brille el Sol.

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Alberto Roldán.

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